 |
El pacto de la buena fortuna
En la cueva de los
Letreros, en la región de los Vélez, fue donde se vio por primera
vez caracterizado al Indalo. Entre figuras perfectamente
perfiladas de hombres, mujeres, ciervos y cabras, apareció esta
figura llamada "el hombre del arco". Tras varios estudios, los
arqueólogos llegaron a la conclusión de que el Indalo representaba a
un dios sujetando el Arco Iris con los brazos abiertos que
garantizaba la seguridad frente a posibles diluvios. Almería lo ha
adoptado como símbolo y tal vez sea éste el motivo por el cual en
esta tierra siempre brilla el sol y apenas llueve. Dentro de Almería
la gente de Mojácar ha adoptado al Indalo como hijo único y lo han
rebautizado como "Muñeco Mojaquero", reservándole el honor de
presidir la fachada de sus casas. El Indalo en pago por su
reconocimiento los ha preservado de tormentas, rayos y males de ojo.
Es normal encontrarse esta figura en las tiendas de regalos de toda
Almería. Cerámica, plástico, cristal, oro, plata, cuero… cualquier
soporte es bueno para llevarse de recuerdo esta prehistórica figura
que todavía hoy ejerce su poder sobre los cielos de Almería.
 |